Lo que nos hace Únicos

En el mundo del deporte es habitual que se hable de la personalidad de un deportista o un entrenador, tanto para bien como para mal. Cuando se escuchan comentarios sobre la poca o mucha personalidad que un entrenador o un deportista demuestra en una competición, se hace referencia a lo original o diferente que ha sido. La personalidad se refiere a las características, o combinación de las mismas, que hacen que una persona sea única. La personalidad está organizada en tres niveles: el núcleo psicológico, las respuestas típicas y las conductas relacionadas con el papel social.

gomez-noyaEl núcleo psicológico es el nivel más básico de la personalidad, la pieza central de la personalidad, donde se incluyen los valores y actitudes, los intereses y motivos, y los pensamientos sobre uno mismo y la propia valía. Las respuestas típicas son las vías por las que aprendemos a adaptarnos al entorno, las formas en que normalmente reaccionamos ante el mundo que nos rodea. Por último, las conductas relacionadas con el papel social hacen referencia a la forma en que se actúa en base a la percepción de la situación social. Situaciones distintas requieren el desempeño de papeles sociales diferentes. Por ejemplo, a lo largo de un día cualquiera, una persona puede adoptar el rol de hija, estudiante universitaria, jugadora de tenis y amiga; variando sus conductas en función del papel o rol que desempeñe.

El conocimiento de la persona real (núcleo psicológico) y de los modos característicos de respuesta facilita una comprensión de la motivación, las acciones y la conducta; lo cual resulta imprescindible a la hora de decidir la mejor manera de ayudar a la persona. Existen tres enfoques o puntos de vista sobre la personalidad: enfoque del rasgo, situacional e interactivo.

El enfoque del rasgo da por supuesto que las características de la personalidad son relativamente estables, perdurables y constantes; mientras que el situacional plantea que la conducta está determinada en gran parte por las circunstancias o el entorno. Por último, el enfoque interactivo representa el punto de vista más adecuado ya que considera que la situación y la persona son codeterminantes de la conducta; así, para comprender la conducta es necesario conocer tanto los rasgos psicológicos de una persona como la situación concreta.

djokovicA la hora de evaluar las conductas ajenas debemos tener en cuenta tanto los tres niveles de la personalidad como la situación en que se desarrolla. A veces cometemos el error de atribuir una conducta determinada como rasgo de personalidad cuando realmente ha sido alguna circunstancia la que ha provocado tal reacción. Y a la inversa, puede ocurrir que pensemos que, en un entorno determinado, la persona responde agresivamente cuando en realidad la agresividad es un rasgo notable en su personalidad. Por ello, siempre hay que tener en cuenta ambos factores (personalidad y situación).

Considerando en todo momento el enfoque interactivo, debemos avanzar en el conocimiento de los tres niveles de la personalidad para que podamos comprender y ayudar al deportista de la mejor manera posible.

“No vemos las cosas como son, sino como somos.”
Jiddu Krishnamurti (1895-1986)

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