Carta de un Árbitro de 16 años

Hace unos días mientras leía en internet sobre los derechos y necesidades del deporte y sus integrantes, me encontré con un archivo que se titulaba “Carta de un árbitro de 16 años”. La carta fue escrita en el año 2014 y durante este último año he sabido de muchas agresiones y altercados que se han producido con diferentes árbitros. En la entrada Detrás del Silbato se expuso un punto de vista alternativo sobre los árbitros. Todas las opiniones son respetables y creo que es interesante escuchar (leer en este caso) algunas de las palabras de una persona que pide un cambio.

“Estimados todos:

Mi nombre es Gonzalo Planter Lerma, colegiado de fútbol sala del Comité Técnico Aragonés de Árbitros, tengo 16 años y es mi primera temporada en el arbitraje, pero lo llevo viviendo dos años ya. Es mi vocación, una gran vocación, mi hobby, y mi deporte favorito.

Vengo a quejarme, a parar esto ya, a molestar un rato a ver si alguien de ahí arriba me hace caso. Soy árbitro, soy persona. Recalco, persona.

No entiendo por qué una cadena nacional como es Cuatro en sus deportes tiene que hablar de “mano negra”. Es incomprensible, no me cabe en la cabeza pensar que haya árbitros en primera división así en España, y conozco personalmente a uno.

¿Por qué cargan siempre contra los árbitros? ¿Por qué la RFEF ni el CTA ni nadie dice nada? No se les defiende. Son profesionales como la copa de un pino. Son árbitros de la máxima categoría española, son deportistas, son atletas.

Están igual de preparados que los futbolistas de alto nivel, conocen el reglamento al dedillo mejor que los propios futbolistas. O a ver quién sabe que el balón tiene que estar entre 0,4 y 0,6 atmósferas de presión al nivel del mar. Sólo los árbitros.(…)

No existe ninguna mano negra, un penalti es penalti si el árbitro lo dice, y al árbitro le da igual que sea un Atlético de Madrid – Real Madrid que un Rayo – Betis jugándose la permanencia.

Con esto me refiero que no se puede dudar de nuestra imparcialidad, y sobre todo, a niveles de primera división, los medios de comunicación no se pueden, directamente, permitir dudar de la imparcialidad de los árbitros.(…)

Un árbitro es una figura de autoridad que esta en el campo para dirigir un encuentro y tomar las decisiones que él tome convenientes aplicando el reglamento. Y si yo, un adolescente de 16 años, cursillista (árbitro de primer año) os tengo que recordar esto, mal vamos.

Lo primero es que la RFEF y el CTA tendrían que defender a sus árbitros. Y los medios de comunicación tendrían que moderarse drásticamente.

Ya ha habido episodios pasados en los que los árbitros de primera división convocaban una huelga por como los trataban los medios de comunicación. Yo insto a los trencillas, a los internacionales, a los nacionales, a los asistentes, a los cuartos árbitros, a los informadores, a manifestarse. No sólo por ellos, por todos los demás que formamos el mundo arbitral, que se de cuenta la gente de que sin nosotros no habría fútbol, que en las categorías base aprendemos todos y no podemos tolerar agresiones, y en las altas categorías, serán un negocio y un trabajo, pero no se pueden tolerar faltas de respeto ni agresiones ni que se dude del trabajo arbitral. Hay que hacerse denotar, por todos, por los agredidos, por todos los “Hoy vas tu de negro, mañana tu familia”, por Héctor Giner (árbitro al que le extirparon el bazo), por el paragüazo a Aguilar Rodríguez, por el botellazo a Clos Gómez, por todos los insultos que soportamos, por todos los entrenadores de base que no entienden que son también educadores, no entrenadores de primera división, por esos jugadores de regional que, no contentos con poner a nuestras madres de putas para arriba, tienen que abalanzarse sobre nosotros. Gracias a los medios de comunicación y a la cultura del fútbol habéis normalizado algo que no es para nada normal.

Probablemente no me conteste casi nadie de a quién envíe la carta, porque ya pasó, envié una parecida a todos los clubes de primera división y contestó uno. Penoso. 

Quiero que piensen, que recapaciten, que lo tomen en cuenta y sobre todo, a los compañeros de primera división, que se manifiesten, no nos vale con expulsar al infractor, debemos ir más allá. Se está cuestionando vuestro trabajo, y es obvio que no os gusta. Eso no es forma de trabajar. Hay que hacer algo, necesitamos soluciones, y las necesitamos ya, no hablo de huelga, que puede ser, hagan lo que quieran, hablo de dialogar, de hablar, de decir, “estamos aquí, somos personas y queremos que se nos respete y valore por nuestro trabajo” y para ello queremos que los de arriba nos defiendan, no nos valen un “Apercibimiento de cierre” cuando invaden un campo y nos persiguen como a conejos. Queremos sanciones ejemplares que sean las que se tomen normalmente, queremos que la gente se piense dos veces antes de llamar al árbitro cabrón.(…)

Muy atentamente, esperando todas contestaciones posibles, Gonzalo Planter Lerma. “

Más allá de los argumentos que expone, me parecen muy graves los hábitos que hemos establecido en el deporte: es habitual gritar a un árbitro, es habitual desprestigiarle, es habitual insultarle,…pero no es normal, para nada. Con el tiempo se verá hasta dónde llegaremos antes de empezar a actuar adecuadamente.

nigel owens

“Un país habrá llegado al máximo de su civismo cuando en él se puedan celebrar los partidos de fútbol sin árbitros.”
Jose Luis Coll (1931-2007)