Apoyo y Ganas de Vivir

Hoy quiero compartir la historia de Juanjo Méndez. Nació en Barcelona en 1962, a los 14 años comenzó a entrenar y competir sobre la bicicleta. A los 28 años sufrió un accidente de moto tan grave que le dieron por muerto hasta que un policía advirtió que se movía bajo la sábana blanca. Ya en el hospital y tras 3 semanas de coma inducido (para soportar los dolores), despertó sin recordar nada relativo al accidente. En el accidente perdió el brazo derecho y en el hospital tuvieron que amputarle la pierna derecha.

Al salir del hospital comenzó a ganar peso, a pesar de sus esfuerzos por mantenerse activo. Llegó un punto en el que su forma física le hizo decir “basta” y, gracias a sus ganas de vivir, a su familia y amigos, retomó el contacto con la bici. Imagina lo difícil que es aprender a andar en bici sin el brazo ni la pierna derecha.

“Necesitaba ayuda para subirme a la bici y al principio a pie iba más rápido que dando pedales.”

Juanjo Méndez compitió en la categoría C1 (en la que los corredores tienen una mayor discapacidad) y logró muchos éxitos a nivel mundial y europeo a lo largo de su carrera deportiva, además de tres medallas en los Juegos Paralímpicos y un oro en la Copa del Mundo. Fundó el club Genesis Cycling Team dedicado a enseñar a manejarse con la bici a todo tipo de personas. Fue el primer club inclusivo.

MéndezCuando hablamos de lesiones, desde el punto de vista psicológico, las clasificamos en función de su gravedad. El caso de Juanjo es un ejemplo del grupo de lesiones de mayor gravedad en el que se encuentran aquellas en las que la persona pierde algún miembro de su cuerpo o la movilidad. El afrontamiento psicológico de las lesiones es muy importante para su recuperación, pero en este tipo de casos resulta crucial para poder adaptarse adecuadamente a la lesión y continuar con una vida sana. Por supuesto, el apoyo de la familia y amigos es imprescindible y es lo que más valoramos en estas situaciones.

Al sufrir estas lesiones no suele ser muy habitual que la persona piense en volver a practicar deporte o en competir. Primero hay que asimilar la lesión y aprender a vivir con las nuevas circunstancias. No es un proceso automático ni rápido, todo lo contrario: hay que ser muy consciente y, paulatinamente, se van percibiendo los progresos. Una vez aceptada la lesión, se pueden empezar a valorar diferentes alternativas para mantenerse sano y practicar algún deporte. Como hemos dicho, dos de las claves para superar este tipo de lesiones son el apoyo y las ganas de vivir; lo primero depende de los demás, lo segundo de uno mismo.

mendezTengo que salir adelante, tengo ganas de vivir, una gran familia y muy buenos amigos.”
Juanjo Méndez (1962-…)