Emociones en el Deporte

El trabajo con emociones es muy habitual en la psicología del deporte. Las personas nos vemos continuamente influidas por las circunstancias y particularidades de cada situación, lo cual fomenta el desarrollo de la “Inteligencia Emocional”. Este concepto fue popularizado por el psicólogo Daniel Goleman y hace referencia a la capacidad de reconocer y manejar adecuadamente los sentimientos y emociones, tanto los propios como los ajenos. Según Goleman, la inteligencia emocional implica 5 capacidades básicas: descubrir las emociones y sentimientos, reconocerlos, manejarlos, crear una motivación propia y gestionar las relaciones personales.

estres deporteLas principales emociones trabajadas en el ámbito deportivo son la ansiedad, el estrés competitivo y el burnout. La ansiedad es un estado emocional negativo que incluye sensaciones de nerviosismo, preocupación, y aprensión, relacionadas con la activación o el arousal del organismo. El arousal es “una activación general fisiológica y psicológica del organismo, variable a lo largo de un continuo que va desde el sueño profundo hasta la excitación intensa.” (Gould y Krane, 1992). La ansiedad la forman dos componentes: la ansiedad cognitiva (pensamientos, preocupaciones, etc.) y la ansiedad somática (sensación física, activación).

El estrés es un proceso que se define como un desequilibrio sustancial entre la capacidad de demanda (física y/o psicológica) y la capacidad de respuesta. Mientras que el burnout hace referencia a la respuesta psicofisiológica como resultado de esfuerzos mantenidos por enfrentarse a demandas que sobrepasan las capacidades (estrés).

Para trabajar con las emociones, se han de tener en cuenta los tres componentes de la emoción: el fisiológico (nivel de activación, arousal), el cognitivo (pensamiento e imágenes) y el expresivo (acción física y/o verbal). La intervención puede ser directa o indirecta; la directa será en formato de autorregulación mientras que la indirecta lo será en forma de apoyo y ayuda.

corazonTras atravesar alguna experiencia emocional, la autorregulación consiste en un proceso de 5 fases. Inicialmente, el deportista debe darse cuenta de la emoción vivida descubriendo sus implicaciones y particularidades. El siguiente paso es reconocer la emoción, tomar conciencia de su forma diferencial para poder aceptarla, tolerarla y traducirla positivamente. Una vez alcanzado este punto, toca dominar la intensidad de la emoción y desarrollar la expresión verbal y no verbal de la misma. Lo adaptativo es desarrollar la habilidad para elegir cuando expresar las emociones y con qué intensidad.

La intervención indirecta consiste en que el psicólogo y/o entrenador ayuden al deportista a identificar la emoción experimentada y valorar si es adecuada o no. En el caso de no ser adecuada, se le ayudará a controlar o ajustar la reacción emocional en su intensidad y expresión. Por otro lado, si la emoción resulta adecuada bastará con promover dicha reacción emocional en futuras ocasiones similares.

“Las emociones son una fuente crítica de información para aprender.”
Joseph LeDoux (1949-…)